Este blog se llama "Eso es todo, y nada más" porque alude al más popular estribillo del poema de Poe titulado "El cuervo" que da cuenta del caracter melancólico de su obra. Pero este blog, estas letras, este intento de escritura no es más que "eso, y nada más" porque no trasciende de mi angustia y entretenimiento literario, mis "trabajos" académicos y mi desocupación ante las "reales ocupaciones" de la vida.
lunes, 9 de julio de 2012
Débora Arango, la pintura femenina en Colombia
Débora Arango, la pintura femenina en Colombia.
En la exposición, “Sociales, Débora Arango llega hoy”, vista en el Museo Nacional, asistimos a una completa muestra de la obra artística de la pintora antioqueña Débora Arango. Sus cuadros alusivos a las mujeres durante la primera mitad del Siglo XX nos permiten hablar de una artista claramente moderna que, en medio de una sociedad altamente masculina donde el arte y la educación estaba destinada mayoritariamente a los hombres, logra vincularse al centro artístico colombiano y dejar impreso, a través de sus pinturas, un testimonio sobre lo que representó la época de la Violencia bipartidista en el país. De esa manera, sus cuadros más sobresalientes resultan ser los alusivos a temas políticos como el Bogotazo y la llegada de Laureano Gómez o del Frente Nacional al poder. Sin embargo, me llamaron poderosamente la atención otras pinturas como, por ejemplo, una que refleja a una mujer prostituta, siendo oprimida por un grupo de gendarmes. Esta situación conlleva, desde mi punto de vista, una representación de la situación social del país durante la Violencia, donde era mucho más común el acoso y la estigmatización de las prostitutas, elemento que ha sido igualmente reflejado a través de la literatura colombiana y sus más destacadas novelas como El día del Odio y La Calle 10.
Asimismo, me pareció interesante la técnica de esta artista, pues se aleja completamente de los cánones que tienden a relacionar a la mujer con la belleza y la perfección, en tanto que dibuja cuerpos desproporcionados, “desagradables” “feos” y “mundanos”, mostrando una visión más realista sobre la mujer colombiana de clase media y clase baja que habitaba las ciudades y los pueblos de Colombia durante la primera mitad del siglo pasado. Ello conlleva entonces una cuestión de género y de denuncia sociopolítica donde, por un lado, se busca eliminar ese precepto de perfección estética que se tiene sobre el cuerpo humano femenino y, por el otro lado, se establece una realidad histórica en la cual la mujer del “pueblo” se muestra claramente bajo los paradigmas de la “fealdad”, elemento que según Umberto Eco, sería sinónimo de “repelente, horrendo, asqueroso, desagradable, grotesco, abominable, odioso, indecente, inmundo, sucio, obsceno, repugnante, espantoso, abyecto, monstruoso, horrible, hórrido, horripilante, terrible, terrorífico, tremendo, angustioso, repulsivo, execrable, penoso, nauseabundo, fétido, innoble, aterrados, desgraciado, lamentable, enojoso, indecente, deforme, disforme, desfigurado […]"
Igualmente, en esta exposición se presentan videos instalados que le permiten al espectador ver y escuchar las opiniones de distintos personajes sobre la obra de la artista. Pero, el video más importante es el que está permanentemente rodando en una pantalla expuesta en la mitad de la sala. Allí, se muestran distintas imágenes sobre la historia de Colombia y sus más sobresalientes sucesos, como también imágenes de Débora Arango cuando era joven. La presencia de material audiovisual en este tipo de exposiciones es muy importante porque les brinda un estilo postmoderno propio de las exposiciones vanguardistas.
Ahora bien, también me gustaron los cuadros expuestos en las cuatro paredes superiores del museo. En ellas se exhiben retratos de amigas o allegadas de Arango que, pese a que no se les puede detallar minuciosamente, dada la ubicación de éstos; le brindan una atmósfera mucho más cubierta y artística al recinto que parece no querer dejar un solo espacio vacío. De esta manera, también se muestran pinturas de monjas, niños, mujeres, animales atacando a seres humanos (lo cual puede ser una alegoría de los políticos, los partidos o el poder asechando al pueblo), embarazadas, y calaveras que representan la muerte. Todo ello, con el fin de vislumbrar la presencia de los aspectos religioso, político, social, feminista e histórico en la inmensa y bella obra de la artista paisa.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario