sábado, 10 de diciembre de 2011

Juego con un poema de Neruda


LE GUSTA CUANDO CALLO PORQUE ESTOY COMO AUSENTE.

Me gustas cuando callas, porque paras de decir estupideces, sin embargo, te extraño como un ojo a una pestaña quemada (sí, intenté prender el cigarrillo con el fogón otra vez) (y sí, también hago antipoesía cuando se me da la gana) Juan Felipe Martínez.


Le gusta cuando callo porque estoy como ausente, como pasmada e indefensa.
Lo oigo desde lejos pero mi vos no puede tocarle.
Parece que los ojos se me hubiesen volado para enceguecerme,
y parece que cualquier beso o palabra me cerrase la boca.

Entonces me dice que existo porque emerjo de su alma de la cual están llenas todas las cosas,
mas no de la propia alma mía,
y tal vez por eso es que le gusto tanto,
y tal vez por eso es que me parezco a la palabra melancolía.

Le gusta cuando callo y estoy como distante, escondida.
Sólo quiere hablarme a través de mi silencio claro como una lámpara y simple como un anillo
porque soy como la noche constelada, callada y sencilla,
mariposa que únicamente puede quejarse por medio del arrullo.

Entonces más le gusta cuando callo porque estoy ausente
ausente y dolorosa como si hubiese muerto
pero una palabra sumisa, una sonrisa le bastan
y está alegre, alegre de que no sea cierto y pueda seguir admirando mi ausencia para volver a callarme.


Ma. del Pilar G.

(La muer de la imagen es Flora Tristán)

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